De dónde sale cada menú
1. Lo publica el propio restaurante
Hay dos vías, y las dos parten del propio restaurante: o bien ya publica su menú del día en su propia web y lo reproducimos desde ahí, o bien lo sube directamente a menusdeldia.es desde su panel privado (con una foto de la pizarra o escribiéndolo a mano), normalmente entre las 10 y las 12 de la mañana. En ningún caso es un dato estimado ni copiado de un tercero.
2. La foto la lee una IA, pero la revisa una persona
La forma más rápida de publicar es hacer una foto de la pizarra. Un modelo de IA (Gemini) la transcribe al momento, pero el menú se guarda sin publicar hasta que el restaurante lo repasa y le da a «Publicar». Si la lectura falla o hay algo mal, se corrige a mano antes de publicar — la IA nunca publica sola.
Algunos restaurantes prefieren escribir los platos directamente, sin foto ni IA de por medio.
3. Cada menú caduca
El menú de hoy deja de mostrarse como «de hoy» en cuanto cambia la fecha. El histórico de cada restaurante queda visible, pero siempre con la fecha a la que corresponde — nunca se presenta un menú viejo como si fuera el actual.
4. Algunos tienen carta fija en vez de platos del día
Hay restaurantes que no publican platos distintos cada día, sino una fórmula fija: por ejemplo «de lunes a jueves, 2 primeros y 2 segundos a elegir, con agua y vino, por 18,50 €». En esos casos no sabemos qué plato concreto toca hoy —eso puede cambiar día a día dentro de esa fórmula—, pero sí sabemos con certeza los días en que aplica, la composición y el precio, porque el propio restaurante los publica así en su web.
Estos restaurantes aparecen marcados aparte, bajo la etiqueta «también tienen menú del día hoy» o en el bloque «Así es su menú del día» de su ficha, nunca mezclados con los menús que sí tienen platos concretos. Y no se quedan guardados para siempre sin revisar: cada semana, una rutina automática vuelve a visitar la web de cada uno de ellos para comprobar que el precio, los días y la composición siguen siendo los mismos — si algo ha cambiado, se actualiza; si el restaurante ya no publica esa fórmula, se retira.
Si su precio entra en las estadísticas (precio medio de la ciudad, ranking del más barato) se marca siempre con la etiqueta «carta fija», para no confundirlo con el precio concreto de un menú publicado ese mismo día.
5. Los ingredientes deducidos son orientativos
Además de lo que escribe el restaurante, el sistema deduce ingredientes probables a partir del nombre del plato (por ejemplo, que una «tortilla de patatas» lleva huevo). Esa parte se marca siempre por separado y sirve para descartar, no para confiar: si tienes una alergia, pregunta siempre en el restaurante.